El hecho delictivo no queda en el robo de 55 millones de dólares, sino que Napillo —La Rata, como le dicen los mineros— acumula irregularidades financieras que lo llevaron de ser un empleado de la dorada burocracia (con un alto nivel de deuda) a ser un multimillonario, con una fortuna incalculable en dólares, en bienes inmuebles por todo el mundo, vehículos de lujo, obras de arte y cuentas bancarias en paraísos fiscales.

¿Cómo es que un supuesto defensor de la clase trabajadora, que se dice minero, puede acumular esta fortuna? ¿Acaso Morena no tiene esos datos o no se pregunta de dónde sale tanto dinero? Investigaciones hablan de que sí tiene los datos claros, como para haberlo sumado a sus filas como fuente de financiamiento; por ello lo blindan con fuero hasta hoy.

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