El Gobierno mexicano como nunca es una auténtica máquina cobradora de impuestos. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) sabe qué, cómo, dónde y cuánto gastamos: desde un chicle hasta una propiedad, todas y todos estamos fiscalizados.
Dé clic en la imagen para leer esta nota en el medio en que fue publicada originalmente.




