Cananea enfrentó sequías, la pandemia de COVID-19 y hasta la caída de los precios internacionales de los minerales, pero la peor tragedia no llegó por obra de la naturaleza
Cananea enfrentó sequías, la pandemia de COVID-19 y hasta la caída de los precios internacionales de los minerales, pero la peor tragedia no llegó por obra de la naturaleza. Llegó con dos dirigentes sindicales: Napoleón Gómez Urrutia y Javier Villarreal, quienes empobrecieron a los mineros y acabaron con conquistas laborales de generaciones.
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